Críticas de Películas


'Silkwood', la sociedad se autodestruye

Nichols cuenta con Cher, Streep y Kurt Russell para este filme concienciador




Autor: Àlex Aguilera
No deja de sorprender el hecho de que el cine norteamericano haya sido el foco de atención de las iras de multitud de enfurecidos intelectuales que lo acusan de demoníaco y al servicio de los propios intereses industriales y económicos de dicha sociedad, sin caer en la cuenta de que sus propios ciudadanos habían alertado de un peligro real: el de las centrales nucleares.
La primera voz de alarma en elconcierto cinematográfico la había puesto un singular y molesto film en torno a dichas actividades. Se trataba de El síndrome de China (1979), con el desconcertante Michael Douglas, el venerable Jack Lemmon y la activista Jane Fonda. Amparándose en la posibilidad de unos hechos que acaecieron realmente en Estados Unidos pocos meses después del estreno del film, la credibilidad del mismo resultaría más que justificada.
Un accidente sería el detonante de una investigación en toda regla por parte de unos periodistas cuyo único objetivo era dar a conocer a la luz pública la fragilidad y pormenores de un sistema que aún hoy crea un debate fuertemente enfrentado. Era, pues, terreno abonado para otros cineastas que quisieran unirse a una causa, para muchos, justa: la cruzada contra el peligro de las centrales nucleares.
Cuatro años más tarde, el testigo lo tomaría Silkwood. Haciendo referencia a una activista de ficción llamada Karen Silkwood, interpretada por la actriz de origen polaco, Meryl Streep, recién estrenado su Oscar por La decisión de Sophie(1982), y bajo el mando del inquieto Mike Nichols, la cinta responde a una serie de cuestiones que cualquier trabajador mínimamente comprometido se haría al ofrecer sus servicios en un centro de estas características.
Si bien, la fábrica donde trabaja Silkwood es una empresa subsidiaria de productos nucleares, el peligro real queda patente cuando se muestran los continuos errores de cálculo (voluntarios e involuntarios), las exposiciones a diferentes radiaciones y los más alarmante de todo ello: la pasividad de los mandos, quienes tratan de atajar cualquier conato de denuncia allende de sus fronteras físicas.
Lo importante de Silkwood, amén de lo anteriormente expuesto, es el devastador reflejo de una sociedad que va a pasos agigantados destruyendo su modos vivendi, debido a la exposición física a un trabajo aparentemente inofensivo. Francamente revelador de todo ello es la puesta en escena del trío protagonista, viviendo en una desvencijada casa, consumiendo comida basura y tabaco a todas horas, acorde con su situación personal.
Para dar veracidad al relato, Nichols contó con la participación de la mencionada Streep, su amiga Cher y el sorprendente Kurt Russell, lejos del cine que estaba haciendo por aquel entonces con John Carpenter. Añadir a este grupo generacional la presencia de Ron Silver, casi siempre en papeles de defensor de causas perdidas (abogado y demás) y el hierático aunque contundente Craig T.
Nelson, en un rol clave en el desarrollo del film. Curiosamente, el protagonista de Poltergeist, fenómenos extraños(1982) relevaría al incipiente Kevin Costner, quien tras una prueba fallida no pudo asumir el papel de un despreocupado y tramposo científico acusado por Karen Silkwood de falsear y transformar unas pruebas ciertamente relevantes de que algunos productos estaban contaminados. Un año después de su estreno, la catástrofe de Chernobil escandalizó a medio mundo. ¿Casualidad o premonición?
































